Notas sobre lo efímero
La imagen es, en su propio enigma, arquitectura de lo invisible. Aquello, que vuelve presente lo ausente entre el tiempo y el movimiento del mundo. Bajo su prístina envoltura, en sus generosos laberintos, un conjunto de señales mantiene una conversación privada. Su susurro me guía, en un suave llamado desde las fosas más obligadas de la conciencia. Es tan veloz la corriente de sus cantos, que solo con la obturación puedo alcanzarlas.
Notas sobre lo efímero ➸
La metáfora del naufrago
Los corales se agitan con completa ocupación y es lo que ofician entre los días, generando ondulaciones uniformes y expansivas, con su propio centro de luz. La sincronicidad de su danza, moviliza el eco matemático de lo profundo del mar. La multiplicación de su mensaje opera testimonios elásticos que vuelcan su contenido hasta en las orillas más lejanas,
fugándose de la fuerza que los retiene. En su más amplia onda reúnen la codificación de su viaje entre la materia y arrojan su información en inmensas rocas y playas de arena.
Su imagen es finalmente recogida en el invisible vértice de lo efímero, a las 5pm, en la costa Atlántica, por un náufrago de lo ordinario. Ahora, este es convertido irremediablemente en un portador del irrepetible desvanecimiento del tiempo. Con un disparo, vuelve lo inconmensurable en mesura,
en su pequeño dispositivo portátil, ahora, vuelve los códigos misteriosos del mar en bits digitales para coleccionar. El náufrago terrestre suscribe al recorte irreversible de un extenso recorrido de destellos dorados y conexiones eléctricas que hacen al mundo. Así, reconfigura la génesis de algo y la adapta al cuerpo de la experiencia propia. De esta forma adecua retazos de lo que ve y los reentrega al mundo para continuar ese delicado eco, luminoso y sensorial.